Realiza varias composiciones de la serie Notas perdidas. La Nota perdida VI se publica en El Liberal, (núm. 2, abril 29). Su poema La crisálida se incluye en J.M. Marroquín y R. Carrasquilla, Ofrendas al ingenio: al bazar de los pobres en 1884.
Más tarde este poema se intitulará Las crisálidas. Escribe otros poemas para Intimidades, colección que termina ese año. Don Ricardo Silva lo asocia a su casa comercial para lo cual obtiene la habilitación de su edad, pues el poeta sólo tenía 19 años. A fines de octubre viaja a París,
cumpliéndose así su gran anhelo. Va invitado por su tío abuelo, Antonio María Fortoul, que muere antes de que Silva llegue.