Poesía
de hoy
Rudolf
Peyer
(Olten, Suiza, 1929)
Cinco poemas
de amor
1
Entre tu aliento
y yo,
el tiempo pospuesto.
Piel sobre piel
que condensa segundos
en años
Sobreviviendo temblores
envejecen
las sábanas por nosotros.
2
Más cerca tu carne que cerca
y más mía que
la mía:
en estos últimos
centímetros
cuadrados de piel
sin luz
mi esclavitud
se libera
amando.
|
3
Fuera de mí
en ti
estoy completo
4
Las sombras
debajo de mis ojos
son tuyas.
Suéltame
ya,
mi epidermis pecadora
te absuelve.
5
Cuando
tus adioses
dejan cicatrices
en mis manos,
es tiempo para
quedarse.
|
Robinson
Quintero
(Caramanta, Colombia, 1959)
Caramanta
En casi ningún
mapa está mi pueblo
es apenas unas cuantas calles
un paisaje de casas
con una plaza en medio
Pocos saben de él:
ningún poeta le ha cantado
Lejos de todo
es una vereda
un paraje perdido
con pájaros y riachuelos
Cuando fui niño
fue capital del mundo
centro del universo
puerto seguro.
Raúl
Zurita
(Santiago de Chile, 1950)
De "Allá
lejos"
CIII
Despertado de pronto
en sueños lo oí tras la noche
"Oye Zurita -me dijo- toma a tu mujer y a tu
hijo y te largas de inmediato"
no macanees -le repuse- déjame dormir en paz,
soñaba con unas montañas que marchan...
"Olvida esas estupideces y apúrate -me urgió-
no vas a creer que tienes todo el tiempo del
mundo. El Duce se está acercando"
Escúchame -contesté- recuerda que hace mucho
ya que me tienes a la sombra, no intentarás
repetirme el cuento. Yo no soy José.
"Sigue la carretera y no discutas. Muy pronto
sabrás la verdad"
Esta bien -le repliqué casi llorando- ¿y dónde
podrá ella alumbrar tranquila?
Entonces, como si fuera la misma Cruz la que se
iluminase, El contestó:
"Lejos en esas perdidas cordilleras de Chile".
Yirama
Castaño
(Socorro, Colombia, 1964)
Jardín
de sombras
Hombres aniquiladores
de la rosa:
Cultivan flores en desgracia.
Tendidos, a punto de latir.
Remotos, invisibles.
Inocentes de tanta claridad.
Sus párpados
blancos son la huella del mar,
prendida a los remos del naufragio.
Cualquier día
llegará a galope
una mujer vestida de dolor.
Marchará delante, como luz,
como tiempo roto.
Curva y tensa,
arañará el ardor de las tinieblas.